Una vez que los visitantes se han descalzado los esquíes, pueden comenzar a conocer y disfrutar de la variada oferta de ocio y restauración que el Aprés Ski de las estaciones de ski del pirineo aragonés les ofrece. Estas son evidentemente distintas dependiendo de en qué estación estemos, aun así todas ellas cuentan con gran cantidad de cafeterías, bares, pizzerías, o restaurantes con comidas de diversos tipos, entre ellas caseras, regionales e internacionales. Zonas de ambiente con pubs y discotecas tanto en la propia estación de ski como en las localidades vecinas, donde divertirse con los amigos, tomar una copa y conocer amistades nuevas.
La estampa de estas estaciones de ski difiere según en cual nos encontremos, aunque en todas ellas encontramos curiosos edificios típicos de la montaña. Podemos aprovechar el tiempo libre para dar un paseo por el resort, ir de tiendas, visitar los los pueblos vecinos y acudir a sus fiestas folklóricas, a los museos de Sabiñánigo, Barbastro, Vielsa, Larres, Ainsa, Jaca...; conocer el patrimonio artístico y monumental de estas tierras que se encuentran además en el Camino de Santiago, disfrutar de las pistas de hielo de Sallent, Jaca o Benasque.
Si desea aprovechar su estancia para descansar y relajarse en baños turcos, de vapor, saunas, jacuzzis, piscinas climatizadas, piscinas de contrastes, duchas Vichy, masajes relajantes, deportivos o terapéuticos, no dude en acercarse a los centros de salud y belleza Spas de las estaciones de ski o de los hoteles.
Pueden disfrutar de otros deportes en plena naturaleza como las rutas verdes, montar a caballo, en bicicleta, quads, hacer puenting, piragüismo, escalada y rafting. Visiten el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, declarado en 1997 Patrimonio Mundial por la UNESCO.
En las estaciones de ski del pirineo aragonés encontrarán además supermercados, aparcamientos, cajeros automáticos, zonas de recreo, servicios médicos, guarderías, tiendas deportivas y de regalo.